el dia que yo fui discapacitado
Arriba, y al contrario de varias de las últimas semanas si andaban los bebederos. Como siempre había un montón de gente.
Y en una de esas se me acerca un nenito y me pregunta si la perra era mala, le digo que no y se fue igual, quedándose con las ganas de tocarla. Después se me acercan los que parecían ser hermanos, misma pregunta y todos acariciando a la perra, menos el que preguntó primero (incluyendo una nenita de unos dos años máximo).
Pero después se acerca un grupo de unos 6 ó 7 adultos preocupados porque si la perra tenía hambre los liquida con dos bocados. Y cuando vienen a preguntarme si estaba todo bien es que me doy cuenta que, salvo los chicos, era una familia de sordomudos. Y claro, yo no manejo el lenguaje de señas así que me limité a levantar un pulgar para indicar que estaba todo bien y no se preocupen. Y el resto de mi incomunicación fue intercambiar alguna sonrisa cuando la mas chiquita, la nenita de la foto, le hacía caricias clandestinas a la perra cuando nadie la veía. En realidad, cuando pensaba que nadie la veía (y odio a los niños, pero esta nena me cayó simpática como miraba para todos lados, tocaba la perra y escondía las manos poniendo cara de «yo no fui»).
Pero solo media hora que no pude comunicarme... aunque fue una media hora muy dura. ¿como será para ellos que tienen que pasar por eso todo el día, todos los putos días?.
Maldito mundo injusto. Necesito vacaciones y las necesito ahora. Ya no me banco nada


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